Médico e investigador en políticas y sistemas de salud, el doctor Tayeb Hamdi destaca los efectos del ayuno en el cuerpo humano. En este mes de ramadán, el especialista explica cómo este proceso impacta y mejora la salud. El ayuno es una práctica inherente a la naturaleza humana, a diferencia del exceso. El cuerpo humano está diseñado para adaptarse a la escasez de alimentos, activando automáticamente una serie de mecanismos que garantizan el funcionamiento de los órganos y la supervivencia durante varios días o incluso semanas, como se ha observado en huelgas de hambre prolongadas. No obstante, el organismo no ha evolucionado para manejar el exceso alimenticio, lo cual puede desencadenar enfermedades graves debido a esta falta de adaptación. Por ello, el ayuno desempeña un papel crucial en la protección y prevención de enfermedades metabólicas e infecciones, y también tiene un efecto curativo. Adaptación del cuerpo durante el ramadán: • Aproximadamente ocho horas después de la última comida, el cuerpo entra en estado de ayuno, momento en el que los intestinos han absorbido todos los nutrientes de los alimentos ingeridos. Posteriormente, el cuerpo recurre a la glucosa almacenada en el hígado y los músculos para obtener energía. • A medida que el ayuno continúa y se agotan las reservas de glucosa, el organismo comienza a descomponer y utilizar las grasas como fuente de energía. Este proceso contribuye a la pérdida de peso y a la reducción de los niveles de colesterol malo y glucosa en sangre. • Siguiendo una dieta saludable y equilibrada durante y después del ramadán, se puede perder hasta un 5% del peso inicial, lo que disminuye el riesgo de desarrollar diabetes y enfermedades cardiovasculares, como ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. • En la segunda mitad del ramadán, el cuerpo se adapta completamente al ayuno. Los órganos como el colon, el hígado, los riñones y la piel participan en un proceso de desintoxicación. • El ayuno permite al cuerpo disponer del «tiempo» y los recursos necesarios para realizar funciones como la autorreparación, la desintoxicación, la renovación celular y el fortalecimiento de los tejidos. • El impacto del ayuno durante el ramadán en el sistema inmunológico es positivo, ya que el ayuno terapéutico mejora la salud mental al estimular las hormonas del bienestar, lo que contribuye a mejorar el estado de ánimo y a aliviar el estrés, la ansiedad y la depresión. • Al dar un descanso al sistema digestivo, el ayuno ayuda a eliminar los trastornos digestivos y mejora la digestión. Sin embargo, es crucial compensar la reducción en el consumo de líquidos durante el ayuno para evitar la deshidratación.