«Las autoridades marroquíes deben detener de inmediato su creciente represión contra activistas, periodistas y defensores de los derechos humanos, quienes simplemente han ejercido su derecho a la libertad de expresión», urgieron el jueves Human Rights Watch (HRW) y Democracy for the Arab World Now (DAWN). En un comunicado emitido por HRW, las dos ONG destacaron la condena del activista marroquí Fouad Abdelmoumni. Este fue sentenciado por un tribunal de Casablanca el 3 de marzo a prisión y a una multa por una publicación en Facebook en la que criticaba las relaciones franco-marroquíes. Juzgado en ausencia, Abdelmoumni fue condenado a seis meses de prisión y a una multa de 2,000 dirhams por sus comentarios sobre las relaciones entre Marruecos y Francia durante la visita de Estado de Emmanuel Macron. Miembro del Comité Consultivo de Medio Oriente y Norte de África de Human Rights Watch, Abdelmoumni ha manifestado su intención de apelar. «Macron debería instar al rey de Marruecos, su aliado, a poner fin a estas tácticas represivas y a liberar a todas las personas detenidas por expresar pacíficamente su opinión», declaró Balkees Jarrah, directora interina para Medio Oriente y Norte de África en Human Rights Watch. «Llevar a otro activista marroquí ante los tribunales y condenarlo a prisión simplemente por expresar una opinión sobre las relaciones entre Marruecos y otro país demuestra cuán escandalosa es esta represión de la libertad de expresión», añadió Jarrah. Abdelmoumni fue acusado de «insultar a las autoridades públicas, difundir falsas alegaciones y denunciar un crimen ficticio que sabía que no había ocurrido». Una petición firmada por cerca de 300 activistas y defensores de los derechos humanos ha instado a las autoridades marroquíes a anular la condena de Abdelmoumni y a «liberar a todos los prisioneros políticos detenidos en Marruecos y en otros países del Magreb». Abdelmoumni, coordinador de la Asociación Marroquí de Apoyo a los Prisioneros Políticos, confió a HRW que ha sido «objetivo desde hace años, especialmente por la vigilancia digital, las violaciones a la privacidad y el acoso repetido por medios vinculados a los servicios de seguridad marroquíes».