Horas antes de la llegada de Staffan de Mistura a los campamentos de Tinduf, el líder del Polisario sorprendió al destituir a Mohamed Sidati de su cargo como «ministro de Asuntos Exteriores», un puesto que había ocupado desde febrero de 2023. En su lugar, fue designado Mohamed Yeslem Beissat, miembro de la tribu Rguibates, facción de los Oulad Cheikh. Desde noviembre de 2020, Beissat había estado al frente de la representación del Frente en Sudáfrica. «Este cambio era esperado debido a las profundas discrepancias entre Mohamed Sidati y Brahim Ghali», comentó a Yabiladi un exmiembro del Frente que ahora apoya a Marruecos. Sidati no acompañó a Ghali en sus recientes visitas a países como Uruguay y Namibia, lo que evidenció su distanciamiento. Tras la muerte de Mohamed Abdelaziz en junio de 2016, Beissat fue considerado como un posible sucesor. Anteriormente, había representado al Polisario en Washington y liderado el «campamento de Dajla» antes de trasladarse a Pretoria. Este reajuste interno se produce en un contexto de retrocesos diplomáticos para el Frente, especialmente en América del Sur, donde Perú, Panamá y Ecuador han retirado su reconocimiento a la «república árabe saharaui democrática (RASD)». En África, el movimiento separatista también está perdiendo apoyo. En la última cumbre de la Unión Africana, celebrada en febrero en Addis Abeba, la cuestión del Sahara Occidental no fue mencionada en la Declaración final. El nuevo «ministro de Asuntos Exteriores» ha logrado establecer vínculos en el sur de África, especialmente con países como Sudáfrica, Namibia, Botsuana y Zimbabue. Estos estados, junto con Argelia, representan el último bastión del Polisario en el continente.